El 16 de septiembre de 1989, el huracán Hugo golpeó Guadalupe, dejando una huella indeleble en la memoria colectiva. Este ciclón puso a prueba a la población, pero también a la radio RCI, que desempeñó un papel crucial de información y apoyo. A pesar de las condiciones extremas, la antena permaneció activa toda la noche, convirtiéndose en un vínculo vital para los habitantes. RCI también sirvió como punto de recolección para las necesidades esenciales después de la tormenta.