El ejército de Sri Lanka ha admitido por primera vez haber cometido crímenes contra niños durante despliegues en Haití. Esta declaración se produce mientras un nuevo contingente de 1 132 militares se prepara para unirse a la isla. Se han presentado alegaciones de explotación y abusos sexuales contra soldados sri-lankeses, pero ninguno ha sido juzgado penalmente. Organizaciones de defensa de los derechos humanos exigen un mecanismo de filtrado independiente para los nuevos despliegues.