El éxodo de los jóvenes antillanos hacia Francia y el extranjero se intensifica, alimentado por crecientes presiones económicas y sociales. Esta salida masiva, que no resuelve el desempleo local, revela un
El éxodo de los jóvenes antillanos hacia Francia y el extranjero se intensifica, alimentado por crecientes presiones económicas y sociales. Esta salida masiva, que no resuelve el desempleo local, revela una crisis profunda del modelo económico y social antillano. La generación Z, confrontada con la incertidumbre y perspectivas de futuro limitadas, podría vivir una década marcada por decisiones difíciles y un declive demográfico sin precedentes.