Ante las críticas sobre los eventos festivos organizados en el Memorial ACTe, Raphaël Lapin, presidente del establecimiento, reaccionó subrayando el carácter comercial del lugar. Denunció una indignación considerada oportunista, recordando que estas noches se llevan a cabo desde hace años sin controversia. Lapin también mencionó una carta destinada a respetar la vocación memorial del sitio, al tiempo que denunciaba intentos de desestabilización de su gobernanza.