Los océanos han alcanzado un nivel de temperatura sin precedentes para un mes de agosto, debido al calentamiento global y a un intenso episodio de El Niño. Este fenómeno, que podría ser uno de los más poderosos jamás observados, conlleva riesgos aumentados de tormentas y precipitaciones violentas. El aumento de las temperaturas marinas amenaza los ecosistemas y las poblaciones costeras, exacerbando los eventos meteorológicos extremos.