Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá, provocando daños materiales y una evacuación masiva en la capital. El temblor, sentido en todo el país, causó daños a varios edificios, incluyendo un hotel parcialmente colapsado. Se emitió una alerta de tsunami para el Pacífico oriental, mientras que se registraron réplicas. Las clases fueron suspendidas en los establecimientos escolares.