El gobierno francés refuerza la lucha contra el uso del teléfono al volante al generalizar la suspensión administrativa del permiso de conducir. Esta medida, que ahora se aplica en todo el país, sanciona a los conductores sorprendidos con un teléfono en la mano con una suspensión que puede ir de quince días a seis meses. El objetivo es reducir el número de accidentes de tráfico, en respuesta a un aumento de la mortalidad en las carreteras.
Uso del teléfono al volante: la suspensión del permiso de conducir se extiende por todo el territorio francés
Esta noticia fue actualizada a las 08:50.