Un hombre de 29 años ha sido condenado a 10 meses de prisión suspendida por el tribunal de Pointe-à-Pitre por violencia contra su ex pareja. El incidente, ocurrido en su domicilio, fue provocado por una discusión sobre una botella de refresco. A pesar de tener un historial delictivo, el acusado evitó la prisión efectiva, pero se le prohíbe el contacto con la víctima.