La historia reciente de Haití está marcada por intervenciones extranjeras que han moldeado su destino. Cuatro eventos clave ilustran esta interferencia, comenzando en 1977 con la visita de un embajador estadounidense. Las declaraciones públicas de diplomáticos han revelado posteriormente una interferencia cada vez más directa, subrayando las tensiones entre la soberanía nacional y las influencias externas.