El mercado petrolero experimenta un aumento continuo, con el barril de Brent a 108,22 dólares y el WTI a 103,07 dólares. Estos aumentos se producen tras ataques a barcos en el Golfo, lo que provoca un aumento de precios del 6,34% y 6,7% respectivamente. Las tarifas se mantienen por encima de los 100 dólares, impactando a los consumidores y a la economía global.