La situación democrática y los derechos humanos en África se deterioran, según el presidente de la Fundación Mo Ibrahim. A pesar de los avances económicos, países como Tanzania y Uganda han experimentado violencia durante las elecciones. Ibrahim destaca que el ascenso de líderes autoritarios a nivel mundial influye en estas tendencias. Hace un llamado a una mayor autonomía para el continente, apostando por su juventud, mayoritariamente educada e informada.