La agencia Citizens Action for Free and Fair Elections (CAFFE), que supervisa las elecciones en Jamaica desde hace casi 30 años, enfrenta una crisis financiera. Tras la reducción de su financiación, le cuesta reclutar voluntarios para observar las próximas elecciones. Los responsables destacan que sin apoyo, la democracia jamaicana podría verse amenazada por nuevos desafíos, incluido el uso de la inteligencia artificial en las campañas electorales.