El Salvador ha declarado un estado de alerta máxima debido a una sequía provocada por el fenómeno de El Niño. Esta situación ha llevado a pérdidas de cosechas, lo que ha llevado a las autoridades a implementar medidas de vigilancia y asistencia para las comunidades afectadas. El Niño, un patrón climático, modifica las temperaturas y las precipitaciones, provocando condiciones meteorológicas impredecibles a nivel mundial.