Estados Unidos anuncia nuevas sanciones destinadas a asfixiar económicamente a Irán, advirtiendo a los países sobre las consecuencias si no se unen a esta campaña. El secretario del Tesoro ha declarado que el objetivo es cortar todas las fuentes de ingresos del régimen iraní. Las sanciones afectarán a diversos sectores, incluidos los activos digitales y el comercio marítimo. Esta escalada se produce mientras las tensiones persisten en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el suministro energético mundial.