Las inundaciones ocurridas en la frontera nepalí-tibetana han causado la muerte de al menos 552 personas, según las autoridades. Más de 1,400 individuos siguen desaparecidos, entre ellos muchos extranjeros. Esta catástrofe, la más mortífera desde el terremoto de 2015, fue provocada por el colapso de un glaciar. Además, se sospecha que los cuerpos recuperados en India son víctimas de las inundaciones.