Un tribunal de apelación en Bangladés ha validado las penas de muerte impuestas a un exdirector de escuela y a un cómplice, declarados culpables del asesinato de una adolescente. Nusrat Jahan Rafi, que había denunciado agresiones sexuales, fue quemada viva tras su denuncia. Esta tragedia ha suscitado una fuerte indignación en el país, provocando manifestaciones para exigir sanciones ejemplares. Otros acusados han visto reducidas sus penas.