La demolición de Cooper’s Pen ha reavivado el debate sobre el acceso a la propiedad para los más desfavorecidos. Expertos destacan los desafíos financieros relacionados con la posesión de bienes inmuebles, en particular los costos de mantenimiento y de seguro. Algunos abogan por soluciones adaptadas a las realidades de las comunidades informales, para permitir que los trabajadores se conviertan en propietarios y así romper el ciclo de la pobreza intergeneracional.