El Regulador Independiente (IFR) del fútbol inglés afirmó que podría obligar a los propietarios de Manchester City a vender el club si se les considera culpables de mala gestión. La formación, actualmente en cabeza de la Premier League, enfrenta más de 100 acusaciones de violaciones de las normas financieras. Aunque el club ha apelado, se podrían aplicar sanciones severas. El presidente del IFR subrayó que el organismo tiene un poder absoluto para actuar en este contexto.