Una empresa de salud argentina ha reconocido una confusión en las pruebas médicas presentadas durante el juicio relacionado con la muerte de Diego Maradona. Los resultados, inicialmente atribuidos al famoso futbolista, pertenecían en realidad a su padre, fallecido en 2015. Este error fue revelado por la defensa de uno de los profesionales de salud acusados de negligencia. El juicio, que comenzó en abril, debe reanudarse próximamente.