Un juicio federal en Estados Unidos pone de relieve las acusaciones contra Meta, acusado de haber diseñado Instagram y Facebook para hacer que los jóvenes usuarios se vuelvan adictos. Una coalición de estados exige sanciones financieras y modificaciones en las aplicaciones para proteger a los niños. Los abogados del estado sostienen que Meta ha engañado al público sobre los peligros de sus servicios, mientras que padres de niños afectados por estas plataformas se movilizan.