Las autoridades mexicanas han rescatado a ocho individuos obligados a trabajar para el cartel Jalisco Nueva Generación. Descubiertos en una clínica clandestina, dos de ellos se desplazaban con muletas. El lugar, descrito como un escondite del cartel, servía para albergar a personas reclutadas por el crimen organizado, a menudo heridas durante sus actividades. Seis guardias de la clínica han sido detenidos.