Un año después del paso del huracán Melissa, los residentes de Parottee, en Jamaica, se aferran a su comunidad reconstruyendo sus casas, a pesar de las advertencias sobre la inseguridad de la zona. Aunque el gobierno propone una reubicación en Luana, la mayoría de los habitantes se niega a abandonar su tierra natal, donde ejercen su oficio de pescadores y operadores turísticos. Los desafíos persisten, pero la esperanza de restablecer su modo de vida continúa.