Raheem Sterling se declaró culpable de conducción peligrosa tras un accidente en la autopista M3 en mayo. Durante su audiencia en el tribunal, también admitió tener en su posesión cilindros de óxido nitroso y no haber proporcionado una muestra para análisis. No se involucró ningún otro vehículo y no se reportaron lesiones. El futbolista ha tenido una carrera marcada por éxitos en clubes y en la selección nacional.