La reducción de la criminalidad es esencial para garantizar comunidades más seguras, permitiendo a los habitantes desarrollarse mejor en la educación y el empleo. Durante el lanzamiento de un programa de vigilancia vecinal, un responsable de la policía destacó que tasas de criminalidad más bajas favorecen el desarrollo nacional y mejoran la calidad de vida. También insistió en la importancia de la cooperación entre la policía y los ciudadanos para mantener estos avances.