El aumento de los costos de la energía y los fertilizantes impacta a los pequeños agricultores, provocando un aumento en los precios de los productos agrícolas. Según el responsable de un fondo agrícola de la ONU, esta situación podría llevar a una crisis alimentaria mundial. Los precios agrícolas ya han aumentado un 13 % en el tercer trimestre. Las poblaciones vulnerables, especialmente en los países en desarrollo, sienten particularmente esta presión sobre su presupuesto alimentario.