Un juez rechazó la solicitud de sobreseimiento de una madre estadounidense acusada del asesinato de sus tres hijos. Lindsay Clancy, de 36 años, reconoció haber estrangulado a sus hijos pero invocó un trastorno psíquico postparto para eludir su responsabilidad. El jurado no logró llegar a un acuerdo sobre un veredicto, lo que resultó en un juicio nulo. La decisión sobre un posible nuevo juicio está por venir.