Desde finales de julio, la comunidad de Standpipe está sujeta a un toque de queda tras dos asesinatos en 72 horas. El superintendente Mark Harris justifica estas restricciones, afirmando que buscan prevenir nuevas violencias. Los habitantes, sin embargo, se quejan del impacto en su vida cotidiana, con cierres anticipados de comercios y una atmósfera de miedo. Exigen información clara sobre la duración y las modalidades de este toque de queda.
Toque de queda en Standpipe: la policía defiende sus medidas ante las preocupaciones de los residentes
Esta noticia fue actualizada a las 10:40.