Tottenham tuvo un comienzo de temporada desastroso al perder 3-0 contra Brentford, a pesar de inversiones de más de 200 millones de libras para reforzar el equipo. Los jugadores de Brentford, menos favorecidos financieramente, dominaron el encuentro, marcando dos veces en la primera mitad antes de añadir un tercer gol después del descanso. Los Spurs, en busca de renovación, mostraron preocupantes lagunas defensivas y una falta de liderazgo en el campo.