El presidente estadounidense declaró que el Kennedy Center cerraría, potencialmente de forma definitiva, tras una decisión judicial que prohíbe añadir su nombre al edificio. Los administradores del centro votaron para realizar renovaciones de emergencia, pero estas no comenzarán hasta después de una posible apelación. La situación ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad del edificio, que ya se encuentra en mal estado.