El presidente estadounidense afirmó que no hay negociaciones con Irán en curso ni previstas, mientras publicaba un mapa que muestra el estrecho de Ormuz como un nuevo territorio de los Estados Unidos. A pesar de que algunas fuentes consideraron las discusiones como "positivas", Trump insistió en mantener la situación actual. Al mismo tiempo, Irán cerró este paso estratégico, exigiendo concesiones estadounidenses para su reapertura.