Una pareja de Filipinas celebró su boda en una iglesia parcialmente sumergida por aguas hasta la cintura, debido a las fuertes lluvias que afectan al país desde hace un mes. A pesar de los consejos de posponer la ceremonia, decidieron casarse. Sus atuendos fueron adaptados para la ocasión. La celebración tuvo lugar en presencia de unas quince personas, con imágenes conmovedoras del evento compartidas en las redes sociales.