El presidente de la NRCA destaca la importancia de proteger los barrancos designándolos como zonas ambientales especiales. Esta iniciativa tiene como objetivo preservar la biodiversidad y mejorar la gestión de los recursos naturales. El responsable hace un llamado a la conciencia colectiva para garantizar la sostenibilidad de estos ecosistemas frágiles, a menudo descuidados en las políticas ambientales.