La Metropoli Aix-Marseille-Provence ha elegido recientemente no votar su presupuesto, poniendo así al Estado frente a sus compromisos financieros. Esta decisión, apoyada por los alcaldes de los 92 municipios, tiene como objetivo denunciar la pérdida de 120 millones de euros en subvenciones. Sin embargo, el Estado ha reaccionado imponiendo ahorros sin garantizar nuevos financiamientos. Este precedente plantea preguntas para Martinica sobre la eficacia de tal estrategia presupuestaria.