El Caribe sigue atrayendo a los viajeros estadounidenses gracias a su proximidad, su diversidad de experiencias y la facilidad de acceso. Durante un evento en Saint-Kitts y Nevis, asesores de viajes destacaron que los paisajes y la cultura local refuerzan este atractivo. Los viajeros ahora buscan experiencias personalizadas, lejos de los caminos trillados, lo que podría ofrecer un potencial de crecimiento importante para la región.