Desde principios de año, cerca de 48,000 iguanas verdes han sido cazadas en las Islas Caimán, con el objetivo de alcanzar 100,000 para diciembre. Las autoridades estiman que la población de iguanas ha caído a menos de 100,000, frente a 1.4 millones en 2018. El programa continúa, aunque los animales restantes se vuelven cada vez más difíciles de capturar. Las iguanas verdes, que no son originarias del archipiélago, plantean problemas ecológicos.