Martinica se enfrenta a una crisis de seguridad marcada por una alta violencia, pero no se clasifica como el departamento francés más afectado. Los datos de 2025 revelan que ocupa el tercer lugar en homicidios y tentativas de homicidio, así como el cuarto en robos con armas. En materia de narcotráfico, se sitúa en el décimo lugar nacional, lo que subraya la complejidad de la situación de seguridad en la isla.