Las autoridades rusas y cubanas discuten la reanudación de los vuelos directos, suspendidos desde febrero debido a una escasez de combustible en Cuba. Esta iniciativa surge tras una drástica disminución del 73 % de los visitantes rusos en la isla. Aunque ambas partes expresan su voluntad de restablecer las conexiones aéreas, aún no se han fijado fechas ni acuerdos concretos. La situación también afecta al mercado turístico cubano.