Martinica sufre una sequía severa que pone en peligro la ganadería. Los pastos están quemados y las reservas de forraje se están agotando, lo que dificulta cada vez más la alimentación de los animales. El

Martinica sufre una sequía severa que pone en peligro la ganadería. Los pastos están quemados y las reservas de forraje se están agotando, lo que dificulta cada vez más la alimentación de los animales. Los ganaderos, repartidos en varias comunas, hacen sonar la alarma y exigen medidas de emergencia así como una estrategia a largo plazo para hacer frente a esta situación crítica.