Los adultos mayores de Puerto Rico consideran que el reciente ajuste del Seguro Social es insuficiente para satisfacer sus necesidades. Con aproximadamente 850,000 beneficiarios en la isla, este aumento se percibe como inadecuado frente a la realidad económica actual. Los jubilados esperan medidas más sustanciales para mejorar su situación financiera y garantizar un mejor nivel de vida.