La comunidad que practica la religión yoruba en Puerto Rico se enfrenta a actos de discriminación y amenazas. Esta fe, que venera a un Dios supremo y a los orishas como intermediarios, simplemente pide el respeto de sus creencias. Los adeptos subrayan la importancia de la tolerancia y la comprensión frente a los prejuicios que persisten en la sociedad.