Las condiciones de sequía en Puerto Rico continúan evolucionando. El 29 de octubre de 2026, se observaron signos de mejora en la región sureste de la isla. Sin embargo, los déficits prolongados persisten, afectando varias zonas. Las autoridades están monitoreando la situación de cerca, mientras los impactos en la agricultura y el suministro de agua se hacen sentir.