María Magdalena Ortiz Rosado, de 85 años, estuvo a punto de ser expulsada de su hogar por los alguaciles del Tribunal de San Juan. La intervención prevista finalmente no tuvo lugar, dejando a la residente en una situación precaria. Este incidente plantea preguntas sobre el cuidado de las personas mayores y los procedimientos de expulsión que les conciernen.