En menos de un mes, tres agresiones violentas ocurridas en residencias han reavivado las preocupaciones sobre la seguridad pública. Un joven fue apuñalado en su edificio, la esposa de un famoso merenguero fue asesinada durante un robo, y un actor sufrió un robo en su domicilio. Aunque las estadísticas oficiales muestran una disminución de homicidios y robos, la percepción de inseguridad persiste, alimentada por estos trágicos eventos.