El presidente chileno visitó recientemente una prisión de alta seguridad para inspirarse en el modelo salvadoreño. Este fenómeno atrae a numerosos líderes de América Latina, que desean reproducir el éxito de la política de represión de Bukele. Sin embargo, los expertos señalan que las condiciones sociopolíticas y las estructuras criminales varían de un país a otro, lo que dificulta la aplicación de este modelo sin consecuencias institucionales.