En Francia, entre 400 y 500 liceos deberían suspender las clases, parcial o totalmente, debido a preocupaciones de seguridad. Los estudiantes expresan sus demandas por mejores condiciones en la educación pública. Las manifestaciones, que comenzaron en la región parisina, se han intensificado, provocando tensiones y arrestos masivos. El ministro de Educación ha informado sobre incidentes graves, incluidos incendios en establecimientos.