La sequía se intensifica en el Caribe, llevando a Puerto Rico a declarar un estado de catástrofe agrícola. Esta decisión, aprobada por el gobierno federal, permitirá a los agricultores afectados acceder a ayudas financieras. Paralelamente, la República Dominicana enfrenta un déficit de precipitaciones desde mayo y advierte de un riesgo aumentado de sequía. Las autoridades dominicanas están implementando medidas preventivas para anticipar la crisis.