El gobierno de Antigua y Barbuda está implementando medidas para mejorar el acceso al agua para los agricultores, ampliando la red de represas y reservorios. La construcción de nuevas infraestructuras y la rehabilitación de las instalaciones existentes son prioritarias. Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la producción alimentaria local y reducir la dependencia de las importaciones, al tiempo que se adapta a los desafíos climáticos.