Santa Lucía se prepara para recibir a seis migrantes en el marco de un acuerdo controvertido con Estados Unidos. Este grupo, compuesto por cinco hombres y una mujer, será el primero en beneficiarse de un programa piloto de dos años. Persisten preguntas sobre su estatus legal y los costos asociados. El gobierno ha solicitado apoyo financiero estadounidense para evitar que los contribuyentes locales asuman la carga. Las discusiones financieras están en curso.