La situación en Haití se vuelve cada vez más preocupante mientras que la Fuerza de represión de los gangs, apoyada por la ONU, no está lista para desplegar a sus 5,500 miembros antes de octubre. Este retraso, debido a restricciones logísticas, compromete las elecciones previstas para diciembre. Los gangs continúan controlando gran parte de Puerto Príncipe, dejando a la población expuesta a la violencia y a la inseguridad.