La oposición en las Bahamas, liderada por Michael Pintard, acusa a la administración Davis de gestionar fondos fuera de las normas establecidas para el National Investment Fund. Pintard exige cuentas sobre 700 millones de dólares, afirmando que el gobierno ha mentido al público. El gobernador del Banco Central ha confirmado la ausencia de una reunión formal de la junta directiva del fondo, planteando preguntas sobre la legalidad de las transacciones realizadas.